20 octubre, 2013

ROSQUILLAS DE LECHE

Estas rosquillas la saqué del blog  "un cachiño doce". En él encontraréis recetas que estoy segura que os van a gustar tanto como a mí, muy bien explicadas, cuidadas y con unas fotos espectaculares, así que tengo que agradecer a Mª José no solo ésta si no también otras publicaciones que ya forman parte de mi cuaderno de recetas.

Me recuerdan mucho a los donuts pero más sencillas de elaborar. Son suaves, esponjosas y con un glaseado riquísimo. Perfectas para una merienda especial.


INGREDIENTES:

400 gr de harina
Un vaso de leche templada (de los de nocilla, faltándole un dedo para el borde)
75 gr. de azúcar
Una pizca de sal
60 gr. de mantequilla derretida
Un sobre de levadura seca
Un huevo batido
Aceite de girasol para freírlas

Para el glaseado:

25 gr. de mantequilla (la receta original lleva 50 gr.)
3 cucharadas de agua templada
100 gr. de azúcar glass

ELABORACIÓN:

En un bol echamos la harina, le añadimos la levadura y el azúcar, lo mezclamos todo bien.

En otro bol batimos el huevo, echamos la leche templada, la mantequilla derretida y la sal. Lo mezclamos todo y lo vertemos en el bol de la harina.

Lo mezclamos todo bien con una cuchara de madera. Quedará un poco pegajosa.

Espolvoreamos con harina la meseta de trabajo, volcamos la masa y amasamos un poco. Untamos un bol amplio con un poco de mantequilla y metemos la masa dentro, la tapamos y la dejamos reposar una hora aproximadamente, debe crecer un poco pero no doblar el volumen.

Pasado este tiempo de reposo ya podemos preparar las rosquillas.

Nos untamos las manos con un poco de aceite y vamos cogiendo pequeños trozos de masa (del tamaño de una nuez aproximadamente), hacemos una bola, introducimos el dedo anular en el centro para hacer el agujero de las rosquillas, vamos girándolas sobre el dedo para aumentar un poco el agujero, hasta conseguir el tamaño que deseamos.

Cogemos un trozo grande de papel vegetal y vamos colocando encima de él las rosquillas según las vamos haciendo, las tapamos con un paño y esperamos a que aumenten su tamaño, aproximadamente una hora.

Pasado este tiempo ponemos abundante aceite en una sartén, una vez que esté caliente vamos echando las rosquillas, primero las doramos por un lado, les damos la vuelta y las doramos por el otro.

Cuando estén bien doraditas las vamos sacando para un plato cubierto con papel absorbente para quitar el sobrante de aceite.

Ahora vamos a prepara la cobertura. En un bol ponemos el axúcar glass, vamos añadiendo el agua y por último la mantequilla derretida. Lo mezclamos todo bien y baños las rosquillas con este glaseado.




13 octubre, 2013

LASAÑA DE BERENJENAS CON BECHAMEL DE BERENJENAS

Siempre había hecho las lasañas con la bechamel clásica, pero desde que descubrí la bechamel de calabacín la he sustituido en un montón de recetas, es más ligera y además está buenísima. Mi compañera de trabajo MJ Piquín, que es una de mis más fieles seguidoras, me comentó que la había probado con berenjena y que estaba de fábula, así que en esta ocasión la he utilizado para preparar esta lasaña; el resultado me encantó, le da mucha mucha jugosidad y al igual que la de calabacín se puede utilizar en infinidad de recetas.

Para la lasaña a mí me gusta que la bechamel quede más bien líquida, porque al echar la berenjena en crudo nos va a absorber líquido, tanto de la bechamel como de la salsa de tomate, si no nos quedará demasiado seca, aunque como siempre dependerá de vuestro gusto.


INGREDIENTES:

3 berenjenas grandes ó 4 pequeñas (una de ellas para la bechamel)
500 gr. de carne picada (mitad ternera mitad cerdo)
1 bote pequeño de salsa de tomate casera
600 ml. de leche
Queso rallado
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de mantequilla (se puede sustituir por otra de aceite)
2 ajos
Sal

PREPARACIÓN:

Empezamos por las berenjenas, las pelamos, las cortamos en rodajas finitas, las sumergimos en agua con sal y las dejamos uno 15 minutos. Pasado este tiempo, las sacamos del agua, las escurrimos, las secamos bien y las salamos. Reservamos.

Para la bechamel vamos  a utilizar una de las berenjenas anteriores, así que la troceamos en cuadraditos.

En un cazo echamos unas 2 cucharadas de aceite de oliva y una cucharadita de mantequilla, Cuando esté caliente mezclamos bien y echamos la berenjena troceada. La rehogamos bien a fuego suave unos 5 minutos, salamos y después añadimos la leche (no toda, la iremos añadiendo en tandas) y lo dejamos cocer unos 30 minutos hasta que esté bien suave. Iremos añadiendo más leche a medida que se va cociendo. Lo trituramos en la batidora hasta conseguir una crema fina y  reservamos. Si vemos que nos queda muy espesa le añadimos un poco más de leche, la ponemos al fuego y la dejamos hervir unos minutos.

Mientras se va haciendo la bechamel preparamos la carne.

En una pota echamos un poco de aceite, cuando esté caliente echamos los ajos picados, cuando empiecen a dorar añadimos la carne, y removemos muy rápido y sin parar para que no se nos hagan bolas, cuando veamos que está suelta echamos la salsa de tomate y la sal, y lo dejamos que se haga a fuego suave una media hora más o menos. 

Ahora que tenemos todos los ingredientes, vamos a preparar la lasaña. Encendemos el horno a 180º en posición arriba y abajo.

En una fuente apta para el horno echamos un poco de bechamel, para cubrir el fondo.


Después ponemos una capa de las berenjenas, intentando cubrir todo el fondo.


A continuación una capa del picadillo con la salsa de tomate


Después un poco de bechamel de berenjena, para que nos quede más jugosa.


Vamos colocando las capas así, es decir: berenjena, carne y bechamel hasta terminar con una de berejena cubierta completamente por la bechamel, la echamos toda.


Y por último abundante queso rallado.


Metemos la fuente en el horno y la dejamos cocer unos 50 minutos aproximadamente hasta que coja buen color y al pincharla la berenjena está tierna.. Apagamos el horno y la dejamos otros 10 minutos más dentro del horno.

El resultado buenísimo.



06 octubre, 2013

ENSALADILLA RUSA

Si hay una receta típica de verano éste es sin duda la ensaladilla rusa. Un plato que cuando se toma al aire libre es una auténtica delicia. Se prepara con ingredientes básicos  y se le puede añadir lo que más nos guste. En este caso quise ajustarme bastante a la clásica, patata, huevo, guisantes y pimientos de lata y atún, aunque le añadí maíz que le aporta un toque crujiente. Pero admite lo que os guste, zanahoria, fréjoles, anchoas, todo lo que queráis.

Acompañado con una ensalada de lechuga es un plato de lo más completo y como aún nos acompaña el buen tiempo, podemos seguir disfrutando de un plato tan veraniego como éste.


INGREDIENTES (para 4-5 personas)

4 patatas medianas
4 huevos
2 latas de bonito
1 bote de maíz dulce
1 bote de arbejos (guisantes)
1 pimiento de bote
Mayonesa

Para acompañar una ensalada: lechuga, tomate, aceitunas...

PREPARACIÓN:

Lavamos las patatas y los huevos.  En un recipiente con agua hirviendo echamos las patatas sin pelar, un poco de sal y las dejamos cocer hasta que estén hechas (para comprobarlo las pinchamos con un palillo).
Las sacamos del agua y las dejamos enfriar.

En otra pota con agua hirviendo con sal echamos los huevos, una vez que empiecen a hervir los dejamos cocer unos 9 minutos. Los sacamos y los dejamos enfriar.

Ahora preparamos todos los ingredientes: Picamos las patatas más bien pequeñas, aunque esto va en gustos, pelamos y rallamos los huevos (reservamos un poco de huevo rallado para adornar), el pimiento y añadimos el bonito desmenuzado, el maíz (bien escurrido) y los arbejos (que previamente habremos escaldado para quitarle un poco el sabor a conserva).

Lo mezclamos todo bien y añadimos la mayonesa. En este caso utilicé mayonesa comprada, entonces para darle un poco de sabor le añado un buen chorro de aceite de oliva, si veo que me queda muy espeso le echo una cucharada de agua y así hasta conseguir la cantidad y textura que me gusta. 

La dejamos en la nevera una hora mínimo para que los sabores se mezclen un poco. 

La sacamos, emplatamos, espolvoreamos por encima el huevo rallado que hemos reservado y acompañamos de una ensalada




29 septiembre, 2013

TARTA CLÁSICA DE ALMENDRA

Lo que más me gusta de la pastelería tradicional es que con pocos ingredientes conseguimos el dulce que queramos. Hoy toca una tarta densa, compacta, con un sabor intenso a almendra. Se le puede añadir un toque de limón y de canela, pero solo un toque porque lo que queremos es que se respete el sabor de la almendra que en esta tarta es la protagonista.

Esta tarta necesita mucho reposo, yo la hice el viernes por la tarde y el domingo estaba perfecta y el lunes incluso algo más rica. Esto hay que tenerlo en cuenta porque recién hecha pierde mucho sabor.


INGREDIENTES:

Una lámina de hojaldre
500 gr. de almendra marcona molida
450 gr. de azúcar
150 ml. de agua
7 yemas de huevo y 2 huevos enteros
Un poco de ralladura de limón y una pizca de canela (opcional)
Un puñado de almendras crudas

PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos será un almíbar. En una pota echamos el agua y el azúcar y lo cocemos unos 15 minutos aproximadamente. Pasado este tiempo lo apartamos y lo dejamos enfriar, más bien tiene que quedar tibio.

Mientras enfría encendemos el horno a 170º C en posición arriba y abajo.

Untamos el molde de mantequilla, lo espolvoreamos con harina, lo volcamos para quitar el resto de harina.

Extendemos un poco el hojaldre y lo colocamos sobre el molde, nos tiene que cubrir el fondo y los laterales, con un tenedor lo pinchamos por varios sitios para que no suba. 

Ahora preparamos el relleno.

Echamos en la pota donde tenemos el almíbar la almendra molida y mezclamos bien.

En un cuenco batimos las yemas y uno de los huevos enteros. Lo añadimos en varias tandas a la almendra y revolvemos bien para que quede bien integrado. (Si optamos por añadirle la ralladura de limón y la canela la echamos ahora)

Lo volcamos sobre el hojaldre, colocamos las almendras (que habremos partido en dos a lo largo) y lo pincelamos con el otro huevo batido.

Lo metemos en el horno y la dejamos cocer unos 50-60 minutos hasta que tenga buen color y al pincharla salga seca. Tenemos que cocerla lo justo para que nos quede jugosa por dentro y no demasiado seca.

Dejamos que entibie un poco, la desmoldamos y la colocamos sobre una rejilla hasta que enfríe completamente.

Calentamos dos cucharadas de mermelada y la untamos para darle brillo.




15 septiembre, 2013

CHAMPIÑONES RELLENOS

Todo lo que lleve queso y se gratine en el horno me encanta, tanto unos macarrones como una coliflor o como estos champiñones, que resultan un entrante riquísimo. A la hora de comprarlos es conveniente que sean grandes ya que al hornearlos menguan mucho y si son pequeños se reducen bastante y lleva más tiempo rellenarlos. Ahora si los queremos para un picoteo y que sean de bocado, los pequeños son perfectos.

En esta ocasión utilicé para el relleno un poco de berenjena asada que me había sobrado pero se puede prescindir de ella, o añadirle pimiento, calabacín..., lo que os guste.


INGREDIENTES.

20 champiñones
1 diente de ajo
4 lonchas de jamón serrano
2 cucharadas de salsa de tomate casero
2 rodajas de berenjena asada (opcional)
2 cucharadas de aceite
Queso rallado

PREPARACIÓN:


Encendemos el horno a 180º en posición arriba y abajo.

Lo primero que haremos será limpiar los champiñones. Le quitamos el pedúnculo y lo pelamos. Los colocamos sobre una fuente apta para el horno, los pincelamos con un poco de aceite y reservamos.


Una vez caliente el horno introducimos la bandeja con los champiñones y los cocemos unos 10 minutos.

Mientras tanto vamos preparando el relleno.

A los pedúnculos le cortamos la parte que tiene tierra,  los pasamos por agua, los escurrimos y los secamos bien. Los picamos muy menudos.

En una sartén ponemos un poco de aceite, cuando esté caliente echamos los ajos muy picados, después los tallos de los champiñones, los dejamos que se hagan un par de minutos y después incorporamos el jamón también picado muy pequeño, la berenjena asada y la salsa de tomate. Dejamos que se vaya haciendo todo junto muy despacio.

Sacamos los champiñones del horno y los rellenamos con el sofrito de la sartén, los cubrimos de queso rallado y los metemos de nuevo en el horno hasta que el queso se funda y empiece a dorarse (otros 10 minutos más o menos). Los pinchamos para ver si están tiernos.


Se sacan del horno y se sirven calientes.



08 septiembre, 2013

CARAJITOS DEL PROFESOR

Este es uno de los dulces más típicos de Asturias. Con solo tres ingredientes conseguimos un dulce delicioso. Su intenso sabor a avellana los hace irresistibles, crujientes por fuera y suaves por dentro. Solo se necesita un poco de paciencia para moler la avellana, si como, yo lo hacéis a mano; este es el paso más laborioso, el resto es muy sencillo. 


INGREDIENTES:

250 gr. de avellana cruda
130 gr. de azúcar (se puede poner menos)
2 claras de huevo (aproximadamente)

PREPARACIÓN:

Ponemos una sartén las avellanas y las tostados a fuego suave unos 20 minutos, moviéndolas de vez en cuando. Cuando veamos que empiezan a tostarse apagamos y dejamos que se sigan tostando con el calor residual, revolviéndolas cada poco.

Encendemos el horno a 180º en posición arriba y abajo.

Cuando estén casi frías, las sacamos  y las molemos; tienen que quedar molidas pero no demasiado, más bien granuladas, como en la foto.



En un fuente vamos echamos la avellana molida con el azúcar y mezclamos.

Ahora añadimos las claras, pero de una en una. Yo he utilizado dos, dependiendo del tamaño de los huevos se necesitará más o menos. Al ir incorporándolas una a una ya vemos cómo queda, tiene que resultar una mezcla que podamos manejar pero muy húmeda.



Forramos la bandeja del horno con papel vegetal.

Vamos cogiendo porciones de masa, las apretamos un poco y las colocamos sobre el papel. No deben quedar muy homogéneas, si no irregulares, como rocas.

Las cocemos unos 25-30 minutos, dependiendo del tamaño tardarán más o menos en hacerse. El tiempo es orientativo, pero nunca menos de 20 minutos ni más de 30. Tienen que quedar dorados por fuera pero muy suaves por dentro.

Sencillos ¿verdad?



01 septiembre, 2013

LECHUGA A LA PLANCHA

Esta receta la saqué de la revista "Cocina diez". Me llamó la atención por original, y sobre todo porque el aspecto era buenísimo. Es una manera diferente de comer lechuga y para,  las que como yo, la lechuga es apta solo para el verano me pareció una propuesta perfecta para los días de frío. Y aunque no estaba muy convencida de si gustaría o no, la verdad es que nos sorprendió gratamente a todos, así que os invito a que la probéis


INGREDIENTES (para 3 personas)

3 cogollos de lechuga
2 lonchas de jamón serrano (la original utilizaba bacon)
Un trozo de queso azul (el que más os guste)
Aceite
Sal

PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos será limpiar la lechuga. Le quitamos las hojas de fuera, cortamos los cogollos longitudinalmente y las sumergimos en bol con agua. Las dejamos una media hora más o menos. Pasado este tiempo las sacamos, las dejamos escurrir y después las secamos bien. Las salamos, echamos por encima un chorro de aceite y las dejamos unos 10-15 minutos.

Desmenuzamos el queso y reservamos.

Cuando las tengamos listas, echamos en una sartén un chorro de aceite, salteamos las lonchas de jamón y las sacamos. Lo cortamos con unas tijeras más bien pequeño.

En ese mismo aceite vamos a dorar los cogollos, los ponemos por el lado que hemos cortado y la dejamos unos 3 minutos a fuego más medio-fuerte. Cuando coja color le damos la vuelta y la dejamos unos 2 minutos más. Ahora le vamos poniendo por encima los trozos de queso para que se fundan un poco. 

Cuando los cogollos estén hechos, los sacamos, echamos por encima el jamón y un buen chorro de aceite de oliva. 



25 agosto, 2013

ENSALADA DE HIGOS Y LANGOSTINOS

El verano invita a preparar platos ligeros y que no nos obligue a pasar mucho tiempo en la cocina, y para esto las ensaladas resultan perfectas. Podemos disfrutar de un plato sano, ligero y fresco preparándolo en pocos minutos. 

Partiendo de una lechuga las ensaladas admiten un montón de ingredientes, salados y dulces combinan a la perfección y añadiéndole frutas consigues un plato original y diferente con el que sorprender. En esta ocasión le he añadido higos que aporta un sabor fantástico y a la vista resulta una ensalada muy apetecible. 


INGREDIENTES (para 4 personas):

Lechuga (iceberg, de hoja de roble..., las que queráis)
2 tomates
12 langostinos
4 higos
Queso curado
Sal
Aceite

PREPARACIÓN:

Lavamos la lechuga, la dejamos en agua una media hora, la escurrimos bien, la troceamos y salamos.

Pelamos los tomates, les quitamos las pepitas y salamos.

Pelamos los langostinos. En una sartén echamos un poco de aceite, una vez bien caliente echamos los langostinos, esperamos que se hagan hasta que empiecen a cambiar de color, les damos la vuelta, salamos y los dejamos unos dos minutos más. Los sacamos de la sartén y reservamos.

Pelamos los higos y lo picamos.

Ahora solo falta emplatar. Ponemos en la base la lechuga, añadimos el tomate troceado, los higos, los langostinos, el queso (en lascas) y rociamos con aceite de oliva.

Así de sencilla.



18 agosto, 2013

PHOSKITOS

Después de dos entradas saladas ya toca algo dulce. A las que ya tenemos algunos años estos pastelitos, junto con los tigretones y las panteras rosas, nos han acompañado durante nuestra infancia, así que creo se merecen un espacio en este blog. 

La base es una plancha de bizcocho, relleno de una crema de nata y queso y con  una cobertura de chocolate. El resultado riquísimo. Espero que os guste.


INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

4 huevos
135 gr. de azúcar
135 gr.de harina
4 cucharadas de leche

Para el relleno:

200 ml. de  nata para montar (menos dos cucharadas que dejaremos para la cobertura)
2 cucharadas de azúcar
3 cucharadas de queso cremoso tipo philadelfia

Para la cobertura:

150 gr. de chocolate de cobertura
40 gr. de mantequilla
2 cucharadas de nata

PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos será preparar el bizcocho. Encendemos el horno a 180º en posición arriba y abajo.

Separamos las claras de las yemas.

Batimos las claras a punto de nieve fuerte (con las varillas eléctricas a máxima potencia) Reservamos.

En un cuenco aparte trabajamos las yemas con el azúcar hasta que estén cremosas (con las varillas eléctricas a potencia baja, en posición 1). Añadimos la harina tamizada en varias tandas; si vemos que al ir añadiendo la harina nos queda demasiado espesa y nos cuesta trabajarla añadimos una cuharada de leche, pero sin pasarnos. Por último incorporamos las claras con movimientos envolventes para que nos baje (esto lo hacemos ya con las varillas manuales).

Forramos la placa del horno con papel vegetal. Vertemos la preparación del bizcocho y lo dejamos cocer durante unos 10 minutos. Tiene que quedar un poco dorado y firme al tacto.

Cuando lo sacamos del horno, aún caliente, lo envolvemos sobre el mismo papel vegetal para darle la forma de brazo gitano y después lo envolvemos con film transparente para que el bizcocho no pierda humedad y no sea necesario preparar almíbar. Cuando esté tibio lo desenvolvemos y lo envolvemos de nuevo pero solo con el film transparente. Lo dejamos enfriar completamente.

Después preparamos el relleno. Tanto la nata como los utensilios para batirla tienen que estar muy fríos; para eso metemos el bol y las varillas en la nevera hasta el momento de utilizarlos. 

Batimos con las varillas manuales la nata, cuando esté semimontada añadimos el azúcar y terminamos de montarla. Después incorporamos el queso y lo ligamos con suavidad. Lo metemos en el congelador una media hora para que coja cuerpo.

Desenrollamos el bizcocho y lo untamos con la nata. Lo volvemos a enrollar y lo envolvemos de nuevo con el papel film. Lo dejamos en la nevera toda la noche.

Al día siguiente preparamos la cobertura. 

En un cazo echamos el chocolate y la mantequilla. Lo ponemos a cocer al baño María, procurando que el agua no hierva y que el cazo donde tenemos el chocolate no toque el fondo. Cuando esté casi fundido echamos la nata, lo removemos para que se incorpore y retiramos del fuego. Revolvemos un poco para que entibie. 

Sacamos el brazo gitano de la nevera, lo desenvolvemos y lo cortamos en discos de unos 2 cm., aproximadamente, tienen que quedar un poco gorditos. Los colocamos sobre una rejilla y los bañamos con el chocolate. Los metemos en la nevera para que enfríen. Cuando el chocolate esté duro los sacamos, les damos la vuelta y los bañamos por el otro lado y los dejamos enfriar de nuevo.





11 agosto, 2013

MARMITAKO

Con esta entrada incorporo una novedad en el blog que he estado meditando desde hace tiempo, suprimo los comentarios. Me encanta recibirlos, lo confieso, además en este aspecto he sido muy afortunada, siempre habéis sido muy generosos conmigo. Pero me siento muy incómoda cuando, por falta de tiempo, no puedo responder a vuestros comentarios y visitar vuestros blogs, así que he decidido eliminar esta opción. Intentaré visitaros con asiduidad y por supuesto, mi correo sigue a disposición de todos, ya sabéis que lo tengo en la parte derecha, y ahí os espero con la misma ilusión de siempre, para lo que queráis.

Y ahora vamos con la receta. Hoy toca un plato típico de verano, porque es cuando el bonito está en su punto. Hay muchas maneras de prepararlo, al ajillo, en salsa,  en rollo, en escabeche..., y como el de hoy con patatas y con una salsa bien contundente.

Lo más laborioso de esta receta es preparar la salsa, tiene que hacerse, al igual que todo el plato, muy pero muy despacio; se puede preparar el día antes o bien tenerla congelada. En la cocción lenta está el éxito de esta receta.


INGREDIENTES: (para 4 personas)

2 rodajas de bonito fresco
1/2  cebolla
½ pimiento verde
½ pimiento rojo
1 pimiento choricero seco
2 dientes de ajo
2 tomates maduros
Un poco de pimentón (la pica del cuchillo)
Azafrán
4 patatas medianas
Vino blanco
Caldo pescado 

PREPARACIÓN:

Limpiamos y cortamos el bonito en trozos más o menos iguales y no demasiado pequeños. Lo adobamos con sal y ajo, tapamos y reservamos.

Picamos muy menudito el ajo, la cebolla y los pimientos. Pelamos los tomates, les quitamos las pepitas y los picamos.

Ponemos en agua el pimiento choricero seco, le haremos un corte por la parte superior.

En una sartén con un poco de aceite echamos los ajos, cuando empiecen a dorar añadimos la cebolla y la dejamos pochar unos 15-20 minutos. Cuando veamos que está casi hecha incorporamos los dos pimientos, rehogamos y esperamos a que cojan buen color, otros 20 minutos. Cuando estén casi hechos añadimos los tomates troceados y lo dejamos cocer bien despacio. A media cocción añadimos la carne del pimiento choricero (sacamos el pimiento del agua, lo abrimos y con una cucharilla sacamos la carne) y un chorro de vino blanco y seguimos cociendo. En total la salsa tarde en hacerse algo más de una hora.

En una sartén echamos un poco de aceite, cuando esté caliente enharinamos ligeramente el bonito y lo doramos, no hay que hacerlo por completo, solo para que después no nos rompa en la pota, así que lo haremos a fuego fuerte poco tiempo. Lo sacamos y reservamos.

Ahora vamos a pelar, lavar y cortar las patatas (mejor cascarlas para que nos engorde un poco la salsa).

Cuando tengamos la salsa lista, añadimos las patatas, lo rehogamos todo bien, a fuego suave durante unos minutos y por último incorporamos el pimentón.

Vertemos el caldo de pescado caliente, justo para que cubra las patatas, no más y añadimos el azafrán. Las dejamos cocer a fuego muy suave (yo al 2 de 9). Cuando a  las patatas le falten unos 15 minutos de cocción añadimos el bonito y lo dejamos cocer lentamente.

Se deja reposar y listo.



04 agosto, 2013

GAZPACHO DE SANDÍA

Hola a tod@s. Antes de comenzar con la receta quiero dar las gracias a los que, aún sin publicar nada en casi dos meses, me habéis visitado, a los anónimos que me habéis enviado correos, a mis nuevos seguidores y a todos los que de alguna forma habéis hecho que mi blog siguiera activo.

Y como en estas fechas lo que apetece es un plato fresco, sencillo, que no nos lleve mucho tiempo prepararlo, qué mejor que un gazpacho con fruta, refrescante, sin grasas y que tanto puede servir como un primer plato, como un aperitivo o como tentempié y presentado en vasos individuales queda genial.

Preparé también unas brochetas de sandía y queso curado pero se puede elegir el queso que más os guste, langostinos salteados o jamón serrano, todo le va bien.

No le añadí agua porque ésta ya la aporta la sandía, pero dependiendo de cómo os guste se puede añadir un poco.


INGREDIENTES: (para aproximadamente litro y medio)

2 tomates grandes y bien maduros.
1/2 sandía
1/4 de pimiento rojo
1/4 cebolla pequeña
1/2 pepino pequeño
1/2 diente de ajo
Vinagre
Sal
Aceite

PREPARACIÓN:

En un bol grande echamos agua y un chorro de vinagre. Lavamos y pelamos el pepino (le quitamos las pepitas), la cebolla, el ajo y el pimiento, los troceamos solo un poco, lo echamos todo en el bol y lo dejamos una media hora.

Mientras tanto, lavamos los tomates, los pelamos, le quitamos las pepitas y los troceamos. Troceamos también la sandía y también le quitamos todas las pepitas que podamos.

Pasada la media hora de reposo, troceamos la cebolla, el pepino, el ajo y el pimiento

En un recipiente alto echamos todos los ingredientes y trituramos con la batidora hasta conseguir una especie de crema. Lo pasamos por el pasapuré.

Echamos sal, vinagre a gusto y un buen chorro de aceite de oliva para emulsionarlo todo.

Lo dejamos enfriar unas dos horas mínimo. Se sirve muy frío y acompañado de las brochetas.



26 mayo, 2013

BRAZO GITANO CLÁSICO

Este es el brazo gitano clásico, de crema pastelera y de yema, adornado como siempre lo he visto en las confiterías. No presenta mucha dificultad, pero sí es un poco laborioso, así que os aconsejo un poco de organización para que no nos veamos agobiadas. Se puede preparar, yo lo hice así, el bizcocho y la crema pastelera un día, se deja enrollado y al día siguiente hacemos la crema de yema y lo adornamos, de esta manera dividimos el trabajo en dos días.

Espero que la explicación no sea demasiado engorrosa, pero ya sabéis que si tenéis alguna duda podéis comentármelo. 

Con esta entrada me despido hasta julio, me tomo unas semanas de vacaciones en el trabajo y también en el blog. Espero que disfrutéis de este mes de julio y a la vuelta nos vemos.


INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

4 huevos.
125 gr. de harina.
125 gr. de azúcar glass.
2-3 cucharadas de leche
Mantequilla.

Para la crema pastelera:

2 yemas de huevo.
400 ml.de leche
85 gr. de azúcar
6 cucharadas rasas de harina fina de maíz (maizena)
1 cucharada de flanín
Piel de limón y  canela molida.

Para el almíbar:

Una taza de agua.
3 cucharadas de azúcar.
Un chorro de vino dulce.

Para la crema de yema

8 yemas
150 ml. de agua
150 grs de azúcar
2 cucharaditas de maicena

Para adornar:

200 ml. de nata para montar
2 cucharadas de azúcar
Unas cerezas en almíbar

PREPARACIÓN:

Para la crema pastelera:

En media taza de leche fría echamos la maizena y el flanín, añadimos las yemas y mezclamos bien. Ponemos el resto de la leche con el azúcar, la piel del limón y la canela, cuando hierva retiramos del fuego y añadimos la mezcla anterior poco a poco y sin parar de revolver. Lo ponemos otra vez al fuego y  lo llevamos  a ebullición, sin dejar de remover. Cuando  espese, unos 4 minutos, retiramos del fuego, lo cubrimos con papel film (que toque la crema para que no nos quede costra). Reservamos.

Para el bizcocho:

Separar las claras de las yemas.

Batir las claras a punto de nieve fuerte (con las varillas eléctricas a máxima potencia) y reservar.

Trabajamos las yemas con el azúcar hasta que estén cremosos (con las varillas eléctricas a potencia baja, en posición 1). Añadimos la harina tamizada en varias tandas y la mezclamos bien. Si vemos que al ir incorporando la harina nos queda demasiado espeso y que nos cuesta trabajarlo intercalamos alguna cucharada de leche, pero sin excedernos. Por último incorporamos las claras con movimientos envolventes para que no nos baje (esto lo hacemos con las varillas manuales).

Forramos la placa del horno con papel vegetal y lo untamos con un poco de mantequilla. Vertemos la preparación del bizcocho y lo dejamos cocer a horno medio, 180º, durante unos 15 minutos. Tiene que quedar un poco dorado y firme al tacto.

Cuando lo sacamos del horno, aún caliente, lo envolvemos sobre el mismo papel vegetal para darle la forma de brazo gitano y lo dejamos enfriar así envuelto.

Mientras preparamos el almíbar. Para ello ponemos el agua, el azúcar y el vino dulce a cocer durante unos 20 minutos. Reservamos.

Cuando tengamos todo frío desenvolvemos el bizcocho, lo pinchamos con un tenedor (para que coja bien el almíbar) y lo pincelamos con el almíbar, si nos gusta más mojadito echaremos más y si nos gusta más seco menos, al gusto. Repartimos crema pastelera por encima del bizcocho y lo enrollamos de nuevo. Lo envolvemos con papel film o con el mismo papel vegetal presionándolo para que nos quede prieto. Lo dejamos refrigerar en la nevera, yo lo dejé de un día para otro. Cubrimos con blondas de papel la fuente en la que vayamos a colocar el brazo, y encima unas tiras de papel albal, encima el brazo y así al cubrirlo con la crema de yema si nos cae algo, que cae, no se nos manche la blonda, cuando se termine de adornar quitamos el papel albal y la blonda quedará limpia).

Ahora preparamos la crema de yema.

Echamos en un cazo el agua y el azúcar y lo dejamos cocer hasta conseguir un punto de hebra fuerte. En un bol echamos las yemas y las batimos un poco.

Cuando tengamos el almíbar lo apartamos, lo dejamos que enfríe unos 3-4 minutos  y lo vamos añadiendo poco a poco a las yemas. Cocemos la crema al baño María hasta que espese.

La apartamos, la volcamos sobre un plato y la tapamos con papel film, lo dejamos enfriar por completo.

Sacamos el brazo gitano y cubrimos bien con la crema de yema. Espolvoreamos con azúcar y con un soplete lo caramelizados (hay que tener un poco de cuidado porque con el calor la crema se puede derretir un poco). Mientras enfría preparamos la nata.

En un bol echamos la nata y con las varillas manuales empezamos a batir, cuando esté semimontada añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que veamos que está bastante dura. La tapamos con papel film y la dejamos en la nevera para que coja cuerpo (se puede meter unos minutos en el congelador).

Cuando la tengamos la metemos en la manga pastelera y adornamos el brazo gitano.

Para terminar colocamos una cerezas en almíbar y listo.

Espero que os haya gustado.